| TODO PARA TU BIENESTAR |
Es el conjunto de respuestas de pensamiento,
fisiológicas y motoras que hemos aprendido a dar y son poco válidas
para resolver una situación. Si nos enfrentamos a cualquier situación
que requiera un esfuerzo para resolverla, ya sea físico o intelectual,
nuestro organismo debe activarse: tensando los músculos, bombeando
más sangre y respirando más rápidamente, memorizando
lo aprendido,... Esta claro que sin activación no podríamos resolver casi ninguna situación que se nos presentase en la vida real. ¿Cuándo activarse es un problema? Un ejemplo SUJETO A: Lleva unos días preparándose bien, piensa que puede aprobar ya que sus amigos aprobaron y no son más hábiles o inteligentes que él. Cuando se sienta en la mesa y le entregan el examen, su corazón va un poquito más rápido de lo habitual, pero no le da importancia, nota que sus brazos y su cuello están un poco tensos, piensa que si suspende va a tener que “encerrarse” en casa otro fín de semana, pero se dice que mejor es concentrarse en lo que hace y así será más fácil aprobar. SUJETO B: Lleva unos días muy preocupado porque igual le suspenden,
igual le cambian el profesor que le da las clases o le ponen un profesor
muy estricto. Además igual eligen preguntas muy difíciles
para que aprueben sólo los “más listos”. Observa que ante una misma situación, dos sujetos que parecen igual de hábiles para aprobar, reaccionan de maneras diferentes. Mientras el primero se "activa" lo suficiente para reaccionar mejor y más rápido ante la situación, el segundo se activa tanto que no reacciona adecuadamente. Este segundo es el comportamiento de ansiedad.
|